Hay liderazgo
Ha costado, pero por fin hay dos líderes que se han atrevido a plantarle cara a Mani Mussolini, el matón del mundo mundial. En el pasado Foro económico de Davos tanto el presidente de Canadá Mark Carney, como el de Alemania Friedrich Merz, le han dicho claramente que sus respectivos países no se van a plegar a sus caprichos y decisiones y a decir amén a todas sus disparatadas propuestas y desatinos varios.

      Mark Carney es actualmente el Primer Ministro de Canadá. Cursó estudios de economía en Harvard y Oxford. En su currículum figuran cargos como gobernador del Banco de Inglaterra y el Banco de Canadá entre otros. Como se ve méritos no le faltan, vaya que es un senior sobradamente preparado. Aparte sus maneras son de un caballero, habla pausadamente, se nota que ha recibido una buena educación, tanto académica como en valores y comportamiento. Es este talante el que hace que sus apariciones públicas despierten la simpatía y adhesión del auditorio. Tiene carisma, está a las antípodas del atrabiliario Trump, que cuando sale a hablar o hacer alguna declaración no deja títere con cabeza, ofendiendo, humillando, insultando y amenazando. ¡Así no eh! ¡Así no!
Carney se ha erigido como el líder oficioso del mundo libre, de las naciones que creen en la democracia, el respeto al orden internacional, a las leyes y a las reglas. Por otra parte, aquí en Europa Friedrich Merz se ha decidido a dar un paso adelante, que ya basta de palabras e inmovilismo, que hay que actuar porque la situación es grave, y hay que estar a la altura de las circunstancias y el momento que nos toca vivir.

      Dos visionarios como Mario Draghi y Enrico Letta mostraron el camino a seguir en sus informes homónimos, pero en la tibia y adormecida Europa nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato. Ahora parece que Frederich Merz va a asumir ese papel. Pilotará el liderazgo aglutinador en torno de la locomotora alemana, y fijará el rumbo para los que quieran seguirles. Del éxito de esta empresa depende el futuro de Europa, hoy un actor menor, despreciado y ninguneado por las grandes potencias que dominan y se quieren repartir el mundo.

- Discurso de Mark Carney
- Discurso de Frederich Merz

Enero 2026